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Apenas sé el
2 % de lo que ofrece el ajedrez:
LEONTXO GARCIA (ENTREVISTA
CON VISWAMATHAN ANAND)
Es un ídolo nacional en India, donde
acaban de elegir le como el mejor deportista
del milenio. Pero vive apaciblemente en
las alturas de Collado Mediano (Madrid)
junto a su esposa, Aruna. Al proclamarse
campeón del mundo, en diciembre de
2000, Viswanathan Anand, de31 años,
ha devuelto la corona del ajedrez al país
en el que se cree que fue inventado, hace
más de quince siglos.
El ambiente en casa de los Anand es la antítesis
del loor de multitudes que ambos vivieron
durante los homenajes de enero en India,
incluido un desfile en carroza, tirada por
elefantes. Aquí suena el teléfono
con cierta frecuencia, pero Aruna se encarga
de negociar entrevistas, exhibiciones, torneos
y otras ofertas, mientras su marido se aplica
con férrea disciplina a modelar una
mente sana en un cuerpo sano. ¿ y
por qué en Collado Mediano, donde
reside desde 1 99S? "España
es el país más activo en la
organización de torneos importantes.
Mis amigos Mauricio y Nieves Perea viven
aquí, y me convencieron".
El cisma que sufre el ajedrez, con un campeón
del mundo oficial y otro oficioso (Vladímir
Krámnik), ensombrece un poco el brillo
de Anand, aunque nadie duda de que el indio
es, desde hace años, uno de los tres
mejores del mundo. Pero él quiere
más, y por eso trabaja duro, con
la imprescindible ayuda de su ordenador
que contiene casi dos millones de partidas.
Se le acaba de estropear, y Anand está
preocupado pero comienza la entrevista con
una amplia sonrisa.
LG: .Mucha gente se extraña de
que un ajedrecista deba entrenarse tanto.
VA: -Sí, ya me he dado cuenta. Creen
que apenas hay margen ya para la investigación.
Pero la realidad está casi en el
extremo opuesto. Ni siquiera hemos aprendido
el 2% de lo que ofrece el ajedrez. A veces,
cuando encuentro una nueva idea en una variante
conocida, esa jugada invalida las toneladas
de análisis anteriores. Ciertamente,
se ha progresado mucho desde la invención
del ajedrez moderno, con las reglas actuales
[que ocurrió en España hace
poco más de 500 años], pero
aún falta muchísimo.
LG: -¿Si usted viviera mil anos,
jugaría perfectamente?
VA: -Depende de en qué momento de
esos mil años me haga viejo. Si suponemos
una esperanza de vida actual de 80 años
en los países más desarrollados,
los ajedrecistas de elite rendimos al1 00%
sólo durante cinco o diez de esos
años. Luego empezamos a bajar, aunque
parte de ese problema se mitiga con la experiencia.
Por otro lado, hay que distinguir entre
saber mucho de ajedrez y jugar muy bien.
Lo segundo exige gran capacidad de cálculo,
intuición supersónica y nervios
de acero, entre otras virtudes; y esas tres
están ligadas a la forma física
porque exigen el consumo de cantidades enormes
de energia. Llega un momento en el que,
por mucha experiencia y sabiduría
que tengas, caes derrotado ante la energía
de los jóvenes porque no puedes competir
con ellos.
LG: -¿Por qué los jugadores
de elite necesitan un entrenador?
VA: -Al hilo de lo que acabo de explicar,
hay entrenadores que saben muchísimo
de ajedrez, pero no rinden bien en la alta
competición. No soportan bien la
tensión, o la presión del
reloj, o no se adaptan a los 7 cambios bruscos
que una partida' puede dar a lo largo de
cinco o seis horas. Además, siempre
es bueno tener a tu lado a un sabio que
aporta una segunda perspectiva, te abre
nuevos caminos y, muy importante, ve con
objetividad tus virtudes y defectos.
LG: -El suyo, Elizbar Ubilava, también
es su amigo.
VA: -Para mí, es imprescindible.
Sería incapaz de trabajar más
allá de unas semanas con quien no
se
lleve bien conmigo. Entre otras razones,
porque una de sus funciones es la de regulador
psicológico. Si estás triste
por una derrota, un buen entrenador te recordará
cómo resurgiste de una mala racha
en aquel torneo de hace
no sé cuántos años.
Si estás pletórico, te bajará
los humos para evitar el exceso de confianza.
Si te ve saturado, interrumpirá el
entrenamiento para ir a pasear o tecontará
un chiste. Sólo un amigo puede hacer
bien todo eso durante años.
LG: -Si las primeras jugadas se realizan
de memoria, ¿en qué consiste
la parte creativa del entrenamiento?
VA: -Se trata de ser siempre más
profundo, lo que a veces está ligado
con el amor propio. Por ejemplo, yo creo
que una determinada posición, que
se ha jugado muchas veces en la práctica,
es buena para las blancas, a pesar de que
los resultados y la opinión general
indican lo contrario. Entonces, guiado por
mi intuición, me pongo a investigar,
hasta que encuentro una jugada que cambia
la evaluación de esa variante y la
guardo en secreto hasta que llegue la oportunidad
de aplicarla en un torneo. Pero hay veces
que la novedad no depende de un movimiento
concreto, sino de la convicción personal
de que las blancas, por seguir con el ejemplo,
tienen ventaja, lo que te induce a jugar
al ataque donde otros se defienden. En general,
esta es la faceta más científica
del ajedrez, porque se trata de investigar
sin descanso para mejorar una idea que,
a su vez, ha mejorado la anterior.
LG: -Ahora mismo son las cinco y cuarto
de la tarde. ¿Qué estaría
haciendo a esta hora en un día de
entrenamiento?
VA: -Estaría en pleno trabajo técnico,
con Ubilava, que empezamos a las cuatro.
Antes, a media mañana, estoy en el
gimnasio durante un par de horas. Después,
almuerzo y echo la siesta hasta que llega
Elizbar, con quien suelo entrenarme hasta
las nueve.
LG:-¿Y SON CAPACES DE DESCONECTAR
RADICALMENTE DESDE LAS NUEVE HASTA EL DÍAS
SIGUIENTE?
VA: No del todo. Cuando estoy en casa es
más fácil por que él
se va a cenar a la suya .En los torneos
cenamos juntos, y lo normal es que discutamos
sobre alguna variante.
Ahora bien, si la posición que hemos
estado utilizando en casa es apasionante,
la cabeza no me deja pensar en otra cosa
algunas veces me he despertado de madrugada,
sobresaltado por que acabo de encontrar
la idea que buscaba.
Entoncers la apunto y me vuelvo a dormir
Eso demuestra que el subconsciente nunca
descansa.
Lg:- usted ve jugadas geniales en décimas
de segundo.¿Es capaz de explicar
eso?desconectar radicalmente desde las
nueve hasta el día siguiente? VA:
-No del todo. Cuando estoy en casa es más
fácil porque él se va a cenar
a la suya. En los torneos cenamos juntos,
y lo normal es que discutamos sobre alguna
variante. Ahora bien, si la posición
que hemos estado analizando en mi casa es
apasionante, la cabeza no me deja pensar
en otra cosa. Algunas veces me he despertado
de madrugada, sobresaltado porque acabo
de encontrar la idea que buscaba. Entonces
la apunto, y me vuelvo a dormir. Eso demuestra
que el subconsciente nunca descansa.
LG: -y si no la apunta, se le olvida?
VA: -A las ocho de la mañana todavía
la recuerdo. Pero si tampoco la apunto entonces,
es probable que se me olvide, tapada por
lo que voy a hacer ese día. Mis análisis
ocupan unos cuatro megas en el disco duro
de mi ordenador. Es fundamental que los
apunte y organice muy bien.
Cuando me siento ene l escenario de un torneo,
ni cabeza tiene que estar muy clara. Si
en ese momento no estoy seguro de lo que
sé y de lo que ignoro, es como si
no me hubiera preparado.
LG: -Usted ve jugadas geniales en décimas
de segundo. ¿Es capaz de explicar
eso?
VA: -Creo que es el resultado de sembrar
con muchos años de trabajo el terreno
de una mente con gran capacidad innata para
hacer eso.
Por tanto, yo capto en décimas de
segundo las claves de una posición,
sobre todo si es de mis preferidas, y encuentro
muy rápido la mejor jugada.
Otro factor que influye mucho es mi grado
de excitación. Si faltan unos minutos
para una partida importante, mi cabeza trabaja
al máximo de revoluciones. Es en
esos momentos cuando puedo refutar una sugerencia
de mi entrenador en pocos segundos.
LG: -¿Los psicólogos son
tan importantes en su profesión como
se dice?
VA: -Depende del jugador. En mi caso, es
más importante que la condiciones
del entorno sean buenas, que me sienta bien
y tranquilo. Pero hay casos muy distintos.
Recuerdo un torneo de Linares en el que
[Anatoli] Kárpov estuvo acompañado
por un psicólogo llamado Rudolf que
se entretenía escribiendo cartas
de amor durante las partidas, lo que inspiraba
muchas bromas de los demás jugadores.
Pero es probable que su función principal
consistiera en decir todas las mañanas
"Anatoli, eres muy bueno, eres el mejor",
y que eso fuese muy eficaz con Kárpov.
También se puede emplear al psicólogo
de forma negativa, como hizo Kárpov
en su famoso duelo contra [Víktor]
Korchnói [en 1978]. El parapsicólogo
Vladímir Zújar se sentaba
en las primeras filas del público
para mirar fijamente a Korchnói.
y éste se dejó influir por
esa sugestión.
LG: -Usted encaja mallas derrotas.
VA: -Antes me ocurría eso en ciertos
momentos. Pero en los últimos torneos
he sido capaz de ganar varias partidas al
día siguiente de haber perdido. Se
trata de que la derrota sea un estímulo
para jugar bien, aunque estés muy
cabreado; o sea, de transformar la adrenalina
en un factor positivo. También depende
de la causa de la derrota. Si la achacas
más a tus errores que a los aciertos
del rival, duele mucho más
Las dos horas diarias de gimnasio, ¿tienen
que ver más con el ajedrez o con
su salud?
VA: -Empecé a prepararme físicamente
en 1994, pero de manera discontinua. Fue
el estadounidense Gata Kamsky [subcampeón
del mundo en 1995] quien me hizo ver la
enorme importancia de esa faceta del entrenamiento.
Sus conocimientos técnicos y su talento
eran claramente inferiores a los míos
o a los de Krámnik, pero sus resultados
eran excelentes, y a veces nos ganaba. La
clave estaba en que se defendía como
una máquina porque, gracias a su
extraordinaria preparación física,
aguantaba cinco o seis horas sin bajar la
concentración. Desde entonces, he
intensificado las visitas al gimnasio o
los paseos en bicicleta, y noto que los
resultados son excelentes, no sólo
en la resistencia física, sino también
en la memoria.
LG: -La Informática ha cambiado
drásticamente el ajedrez.
VA: -El ordenadores una herramienta que
te permite ser mucho más productivo.
No hace falta acarrear libros, y puedes
actualizar diariamente. y los programas
de análisis, que calculan cientos
de miles de jugadas por segundo, te permiten
hacer en una semana lo que antes hacías
en un mes. Mi capacidad de almacenar la
información ha subido mucho. En este
sentido, los ajedrecistas iban a pie hace
30 años; ahora, gracias a los ordenadores,
vamos en coche. Pero sin olvidar que todos
vamos en coche, no sólo yo. O sea
que, relativamente, no ha cambiado nada.
La diferencia entre dos jugadores de elite
está en cómo utilizan esa
montaña de información y sacan
conclusiones. En definitiva, hayque trabajar
mucho más que antes. Por otro lado,
el ordenador te ayuda pero también
te absorbe mucha energía, te obliga
a cargar en exceso tu memoria y te quita
confianza, porque nunca serás capaz
de calcular tanto y tan rápido como
una máquina. En realidad, dependes
de ella, como me ocurre a mí hoy
mismo. Se ha averiado, lo que me ocasiona
un grave problema.
LG: -¿El mejor jugador del mundo
será pronto una máquina?
VA: -Los mejores jugadores del mundo ya
tenemos muchos problemas para derrotar a
los programas en partidas rápidas,
a cinco minutos para cada bando. Pero no
estoy tan seguro en cuanto a la modalidad
clásica [dos horas para 40 movimientos].
La derrota de Kaspároven 1997 ante
'Deep Blue' se produjo por la mínima
diferencia y tras errores muy graves e infrecuentes
en él. De ese resultado no se puede
concluir que el hombre ya esté derrotado
para siempre. De hecho, creo que todavía
falta mucho para que eso ocurra. Y, aunque
ocurriese, no me preocupa. El invento 9
de la bicicleta no terminó con el
.
atletismo.
LG: -Unamuno dijo que el ajedrez sólo
desarrolla la inteligencia para jugar al
ajedrez.
VA: -Si se practica con moderación,
el ajedrez es tremendamente útil
para desarrollar capacidades aplicables
en la vida normal, como la memoria, el cálculo,
el análisis de problemas, etcétera.
Pero si dedicas nueve horas diarias a jugar
al ajedrez no puedes pretender convertirte
en un gran matemático, sino en un
gran ajedrecista, con poco tiempo para aplicar
su inteligencia en otras facetas. Si Unamuno
se refería a los ajedrecistas profesionales,
quizá no tuvo en cuenta ese matiz.
Mi consejo es que el ajedrez se introduzca
como actividad complementaria o asignatura
optativa en todos los colegios. A mí
me ha ayudado, y no me parece casual que
muchos ajedrecistas dominen varios idiomas.
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